Grimorios y Libros de poder

Magia, puede que una de las palabras más citada a lo largo de la historia de la humanidad. Representa según el contexto, algo maravilloso o intrigante y, en ocasiones, malvado. En este post voy a dirigir mis pasos verbales por la segunda senda.

La magia ha estado siempre ligada a dos imágenes o conceptos, el conjuro como expresión oral del poder mágico, y el libro de hechizos. Y de esto último quiero hablar. Ese libro que recopila el conocimiento ancestral del mago, lo que le enseñaron y lo que aprendió a lo largo de su vida. Ese objeto de incalculable valor, que contiene en sus páginas el poder para… cualquier cosa imaginable.

De hecho, ese halo de misterio y poder se encuentra detrás de todo libro, no necesariamente de magia. ¿Qué encontraremos en el interior? ¿Qué conocimientos alcanzaremos tras terminar la lectura?

En fin, no quiero divagar. Este post intenta hablar de esos grandes volúmenes que contienen el saber universal, el conocimiento hermético capaz de arrojar la luz sobre todo cuanto existe. Algunos son puras leyendas, otros especulaciones más o menos fundadas y existen algunos que están entre nosotros y no sabemos muy bien qué hacer con ellos.

De los primeros, las leyendas, sin ningún género de duda el top uno es el Necronomicón. Un grimorio ficticio ideado por el maestro de la literatura de terror y ciencia ficción H. P. Lovecraft (1890-1937), quien lo citó por primera vez en el cuento The hound (1922).

hp_necronomiconLa abundancia de datos que Lovecraft aporta sobre el grimorio es enorme, le concede la autoría a personaje árabe Abdul Alhazred, que murió devorado por una bestia invisible o arrastrado por un remolino hacia el cielo, cita al sabio árabe Ibn Khallikan como compilador, y su traducción al griego a mediados del siglo X por Theodorus Philetas, donde habría recibido su nombre definitivo, Necronomicón. Y acaba señalando la condena del libro por la Iglesia Católica en el siglo XI,

Ello junto con la mención en otras de sus obras y de autores lovecraftianos en las suyas, llevó a muchos a creer en la existencia del libro.

De los segundos me ha llamado la atención desde hace años, la obra de John Dee (1527-1608). Junto a su reconocida actividad como alquimista (ver mi post “Alquimia. Luces y Sombras”), y ser parte de la inspiración para el argumento de mi segunda novela (La profecía de Praga. Amazon 2015), fue un insigne matemático y científico. Sus múltiples actividades fuera de la “ciencia oficial” le llevaron a ser expulsado de Cambridge acusado de brujería. Pasó un tiempo ganándose la vida como astrólogo hasta que dio con sus huesos en Praga, en la corte de Rodolfo II de Habsburgo, donde parece que fue nombrado alquimista de la corte (Ver mi post “Rodolfo II de Habsburgo”).

koesterLo inquietante de John Dee, es que decía que se le aparecía un ser sobrenatural, que según él se trataba de un ángel, que le hizo entrega de un espejo negro. Se trata de un trozo de antracita pulimentada, en el que se podían ver otros mundos y podía establecer contacto con seres de otras dimensiones. Y todas sus conversaciones fueron anotadas minuciosamente. Lo más curioso de todo esto, es que Dee hablaba con este ser sobrenatural en lo que denominaba lenguaje enoquiano, que más tarde sería la base de la doctrina secreta de la sociedad esotérica Golden Dawn (de la que ya escribiré el correspondiente post).

Afortunadamente John Dee está fallecido y no le tengo que pagar derechos de autor, ya que no me sonroja admitir que esta situación es también la base de mi primera novela, El legado Nerfall (Ed. Maghenta 2006).

Unos años después de la muerte de Dee, un anticuario llamado Cotton que compró unas tierras alrededor de la casa de Dee descubrió varios manuscritos, principalmente los registros de las comunicaciones angelicales de Dee. El hijo de Cotton entregó estos manuscritos al estudioso Méric Casaubon, quien los publicó en 1659 en la obra A true and faithfull relation of what passed betwen Dr. John Dee and some spirits.

Desafortunadamente, la mayor parte de la biblioteca y los documentos de Dee fueron destruidos, quemados en el incendio de su estudio o por orden del rey Jacobo I. Aunque la piedra de antracita se encuentra actualmente en el British Museum.

Voynich_Manuscript_(153)Otro libro de la segunda clase, el más intrigante hasta la fecha para un servidor, es El Manuscrito Voynich, convertido en todo un acertijo que hasta el día de hoy no ha podido ser descifrado. Casi en la línea de la lengua enoquiana de Dee, salvo que está si se pudo traducir (o inventar por Dee).

Se trata de un libro que contiene ilustraciones cada cual más intrigante, mujeres desnudas, dibujos astronómicos que nadie ha podido identificar, plantas desconocidas, diseños sin sentido…

Fue inicialmente descubierto en el renacimiento hasta que desapareció para volver a la escena a principios del siglo XX, y tras diferentes investigaciones resulta que guarda alguna relación con, ¿no lo adivináis? Exacto, John Dee.

2845880_640pxComo dije, Dee era un prestigioso matemático y científico, y algunos autores sostienen que fue uno de los propietarios del libro del que parece que solo pudo descifrar una pequeña parte del comienzo, llegando a decir que este contenía “los secretos de los mundos olvidados y subyacentes”. Y se piensa que pudo haber regalado el libro a…. Rodolfo II (cómo no) o habérselo vendido por 600 ducados tal y como se afirma en la Carta Marci.

Sin entrar en muchos detalles, algunos investigadores sostienen que el manuscrito se trata de un fraude cuya autoría sería de Roger Bacon. Por cierto, ¿sabéis quién era amigo de Shakespeare?… ¡correcto! John Dee.

Finalmente, del tercer grupo, entre los libros de magia que han llegado hasta nuestros días y que tienen cierto predicamento entre los especialistas, cabe mencionar El Libro de San Cipriano y La Clavícula de Salomón.

claviculas-de-salomonLa Clavícula de Salomón, llamado también “Las Clavículas de Salomón” es un grimorio atribuido al mismísimo rey Salomón, aunque la mayoría de los especialistas niegan esa posibilidad y sitúan su autoría en el siglo XIV o XV. En él se recogen hechizos y el modo de elaborar talismanes de enorme poder y sellos para invocar ángeles y demonios.

Durante siglos ha sido una obra base en el mundo del Ocultismo, y ha generado grandes controversias. Se han realizado multitud de traducciones y ediciones, lo que plantea muchas dudas sobre cuál sería el contenido exacto del texto original.

 

grimorioRespecto del Libro de San Cipriano, se dice que fue encontrado en un monasterio alemán por un bibliotecario, el monje Jonas Sufurino que lo tradujo del hebreo. La leyenda cuenta que el texto original estuvo en poder de San Cipriano antes de su conversión al cristianismo.

En futuros posts iré profundizando sobre varios de los libros anteriores. Hasta entonces, que la magia os acompañe.

 

Fuentes:

El Manuscrito Voynich. Marcelo Dos Santos. Aguilar 2005

Tratado de las Ciencias Ocultas. Edicomunicación 1989.

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